top of page

La soledad de estar acompañado.

  • Foto del escritor: Zera psicologia
    Zera psicologia
  • hace 18 horas
  • 2 min de lectura

"Me siento solo".


Es una de las frases que más se escuchan cuando alguien decide hablar de aquello que le duele. Sin embargo, al observar su vida, pareciera que la frase no encajara del todo. Tiene pareja, hijos, amigos, compañeros de trabajo, padres o hermanos. Está rodeado de personas. Entonces, ¿por qué se siente solo?.


Quizás porque la soledad no siempre tiene que ver con la ausencia de otros. Hay personas que pasan gran parte de su tiempo acompañadas y, aun así, experimentan una profunda sensación de vacío. Llegan al final del día agotadas, con deseos de llorar, sintiendo que cargan demasiado peso, pero sin encontrar palabras para explicar lo que les ocurre. En ocasiones dicen que están solas porque no logran identificar aquello que realmente las abruma. La soledad termina convirtiéndose en una forma de nombrar algo que todavía no ha sido comprendido.


No siempre resulta sencillo reconocer nuestras necesidades. Muchas personas han aprendido a responder a las demandas de los demás antes que a escucharse a sí mismas. Se ocupan de cuidar, resolver, trabajar, cumplir y sostener. Sin embargo, pocas veces se preguntan qué necesitan, qué desean o qué les duele. Con el tiempo, esa distancia consigo mismas puede sentirse como una forma de soledad.


Porque también es posible sentirse solo cuando no sabemos pedir ayuda. Cuando esperamos que los otros adivinen lo que necesitamos. Cuando nos cuesta expresar nuestros límites, nuestros miedos o nuestras expectativas. Cuando nos encontramos rodeados de personas, pero sin sentirnos verdaderamente comprendidos.


Estar acompañado no significa simplemente tener gente alrededor. Significa poder existir en presencia de otros sin tener que ocultar quiénes somos. Significa contar con espacios donde nuestras palabras tienen lugar, donde nuestras emociones pueden ser escuchadas y donde no necesitamos fingir fortaleza todo el tiempo.


Del mismo modo, estar solo no siempre es algo negativo. Existe una soledad que duele, que aísla y que genera sufrimiento. Pero también existe una soledad necesaria. Aquella que permite escucharnos, reconocer nuestros pensamientos, descubrir nuestros deseos y construir una relación más auténtica con nosotros mismos. Sin momentos de encuentro con nuestra propia experiencia, corremos el riesgo de vivir únicamente a través de las expectativas ajenas.


Por eso, la pregunta no es únicamente si estamos solos o acompañados. Tal vez la pregunta más importante sea: ¿qué tipo de relación tenemos con nosotros mismos y con quienes nos rodean?


Por ZERA psicología y Psicosentir y Actuar.

 
 
 

Entradas recientes

Ver todo

Comentarios


Zera Psicología

Cel: +57 317 808 4694
Cali - colombia

Facebook
Twitter
LinkedIn

© 2025 Diseñado por Amú. Created on Wix Studio.

bottom of page