TDAH: más allá de la distracción y la hiperactividad.
- Zera psicologia
- 20 ene
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El Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) es un trastorno del neurodesarrollo que suele comenzar en la infancia y, en muchos casos, continúa hasta la adolescencia e incluso la edad adulta. Se caracteriza por patrones persistentes de dificultad para prestar atención, comportamientos impulsivos y, en muchos casos, actividad excesiva o incontrolada. Estos síntomas no son un “mal comportamiento”, sino manifestaciones reales que pueden afectar el día a día de quienes lo experimentan.
Síntomas principales del TDAH
Los síntomas del TDAH suelen agruparse en dos grandes categorías, aunque una persona puede tener características de ambas:
1. Dificultades de atención
Tener problema para concentrarse o mantener la atención en una tarea.
Olvidar actividades, objetos o instrucciones con frecuencia.
Parecer que no escuchan cuando se les habla directamente.
Distraerse fácilmente con estímulos del entorno.
2. Hiperactividad e impulsividad
Moverse constantemente o no poder quedarse quieto.
Hablar en exceso o interrumpir a otros.
Dificultad para esperar su turno o controlar reacciones impulsivas.
Sentirse inquieto incluso en situaciones en las que se espera calma.
Los síntomas pueden presentarse de forma diferente según la edad y la persona:
En niños, la hiperactividad suele ser más evidente.
En adolescentes y adultos, puede manifestarse como inquietud interna, dificultad para organizar tareas o impulsividad en decisiones.
¿Por qué ocurre el TDAH?
El TDAH no es resultado de mala crianza, falta de disciplina o simplemente “estar distraído”. Es una condición que se asocia a diferencias en la forma en que funciona y se desarrolla el cerebro, especialmente en las áreas relacionadas con la atención, el autocontrol y la regulación de la actividad motora. Aunque no hay una única causa, factores genéticos y biológicos tienen un papel importante.
Es normal que los niños se distraigan o sean movidos de vez en cuando. Sin embargo, cuando estos comportamientos:
✔ Son persistentes
✔ Se observan en varios entornos (por ejemplo, casa y escuela)
✔ Afectan el rendimiento académico, las relaciones sociales o las actividades diarias
… entonces puede ser útil consultar con un profesional de la salud para una evaluación adecuada.
¿El TDAH solo afecta a niños?
No. Aunque se diagnostica con mayor frecuencia en la infancia, muchas personas continúan presentando síntomas durante la adolescencia y la edad adulta. En adultos, el TDAH puede afectar la organización del tiempo, la gestión de tareas, las relaciones interpersonales y el rendimiento en el trabajo.
¿Cómo se diagnostica?
No existe una prueba única para confirmar el TDAH. El diagnóstico se realiza a partir de:
La observación de síntomas persistentes
Evaluaciones clínicas detalladas
Información aportada por padres, docentes y, cuando es posible, la persona misma
El profesional también descartará otras condiciones que puedan causar síntomas similares, como problemas de sueño, ansiedad o dificultades de aprendizaje.
El TDAH puede ser manejado con diferentes enfoques:
Apoyos psicoterapéuticos y estrategias de manejo conductual
Intervenciones educativas adaptadas
En algunos casos, medicación indicada por un profesional
Trabajo conjunto entre familia, escuela y profesionales
El objetivo es mejorar la calidad de vida, fortalecer habilidades y promover el funcionamiento pleno en las actividades diarias.
El TDAH no define a la persona. Es una condición que puede acompañar a alguien toda la vida, pero con acompañamiento adecuado se puede comprender, acompañar y potenciar las fortalezas, reduciendo el impacto de los desafíos.
Por ZERA Psicología y Psicosentir y Actuar.



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